
¿Se imaginan la sensación de dar un paseo a bordo de este vehículo, por las profundidades del mar? La experiencia debe ser por demás sorprendente, ¿verdad? Les cuento un poco sobre el Blue Space.
La Universidad de Ingeniería Marina de Sanpetersburgo, bajo el mando de Vladimir Taradonov, lleva varios años investigando para llegar al resultado que podemos apreciar en la foto: un vehículo que cumplirá el sueño de tantos seres humanos de surcar las profundidades submarinas, sin mayores dificultades.
Se trata de una pequeña nave sin precedentes en el campo de la navegación. El prototipo fue lanzado en 2003, pero es hasta ahora que el minisubmarino se materializa. Está pensado para dos pasajeros, que habrán de conducirlo fácilmente mediante un peculiar sistema de pedales.
La idea es que el Blue Space no sea un vehículo para expertos investigadores submarinos, sino para turistas interesados en dar un paseo bajo el mar, un paseo más relajante y novedoso que exhaustivo. El diseño está pensado para proteger del todo a los pasajeros, y no se requiere demasiado conocimiento para conducirlo.
Su tiempo de funcionamiento está pensado para cuatro horas aproximadamente, lo cual permite una vista diversa y panorámica, ya que su diseño acudió a la transparencia. De este modo, la visibilidad es mucho más amplia.
Vía: We Make Money Not Art
También te puede interesar:
Escrito por: Sibarita |
Tags: Blue Space, ingeniería, mar, paseos, resorts, Rusia, submarino, turistas, Vladimir Taradonov

Giancarlo Zema es un arquitecto y diseñador italiano que promete experiencias flotantes en viviendas ecológicas de estética orgánica (cuántas esdrújulas). Su estudio, conocido por las siglas GZDG (Giancarlo Zema Design Group), fundado en 2001, está ubicado en Roma y se especializa en estructuras semi-sumergidas. Giancarlo se interesa también en otros campos del diseño, por lo que es conocido también por la creación de algunos yates. Seguramente las embarcaciones y las casas a las que apuesta tienen varios puntos de convergencia.
Entre los ambiciosos e innovadores proyectos de Giancarlo se encuentra el Amphibious 1000, el primer hotel de lujo semi-sumergido con suites flotantes y con vistas submarinas. Jellyfish es otra de sus ideas: una casa de diez metros de alto por quince de diámetro, compuesta por cinco plantas, conectadas entre sí por una escalera de caracol.

Esta vivienda tiene cocina y baños, un dormitorio, un estudio y una habitación para huéspedes. El nivel inferior, a tres metros bajo el agua, alberga un recinto subacuático para observar peces y otros animales marinos en su hábitat. Una experiencia similar a la que se vive en un acuario, pero con mucha más comodidad, con diseño y decoración exclusivas.

La casa cuesta dos y medio millones de dólares, lo que equivaldría a 1.76 millones de euros. Pero lo que más curiosidad me da no es el precio, sino qué tan pertinente sea vivir en una construcción semejante. Tal vez su utilidad quede reservada al descanso ocasional.
Vía: lujo y más
También te puede interesar:
Escrito por: Sibarita |
Tags: Amphibious 1000, arquitectura, casas, diseño, estructuras subacuáticas, Giancarlo Zema, Jellyfish, Roma, submarino