El Speedy de Louis Vuitton convertido en escultura

26 Jun 2009 | Archivado en General, Tiendas

El bolso insignia de Louis Vuitton, el aclamado Speedy, está convertido en una especie de escultura y puede contemplarse en una concept store de los almacenes Selfridges, quienes decidieron homenajear a la firma en su aniversario. Yo no creo que se trate precisamente de una escultura, sino de un conjunto de bolsos apilados, pero algunos medios no han dejado de mencionarlo como tal.

¿Que por qué no es escultura? Bueno, pues no encuentro ahí un tema, una intención, una propuesta estética, propiedades todas ellas de cualquier obra artística, por incomprendida que esté. Las esculturas no son solamente formas geométricas con relieve, sino que tienden a comunicar ciertas ideas de las que carece esta disposición conjunta de bolsos. Sin embargo, en la foto la idea luce bastante bien y debe ser muy atractivo presenciarla mientras se va de compras.

Escultura o no, el asunto importante aquí es que el Speedy es un referente no sólo de Louis Vuitton, sino también de la moda. El modelo está disponible en diferentes versiones, tamaños y diseños. El Speedy 30, protagonista de la “escultura” de Selfridges, seduce por sus formas redondeadas y su capacidad de funcionar independientemente de modas y épocas. Su precio (de aproximadamente 700 dólares) bien vale la pena ser pagado.


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Trajes de baño con cristales Swarovski y piedras preciosas

30 Abr 2009 | Archivado en General

Este traje de baño sí que es caro. Y muy colorido, y muy brillante. Muy… barroco para mi gusto. O será más bien que me recuerda ciertos remedos de los vitrales más célebres del arte sacro. La cosa es que, por sus destellos coloridos, es conocido en el limitado mercado que lo maneja como bling-kini, en alusión a su empeño en seguir brillando, aún cuando Karl Lagerfeld lleva años declarando la muerte del bling-bling.

El verdadero nombre del bling-kini es “The Anita” y se trata de una pieza creada por Pistol Panties. Se compone de dos piezas que van unidas por una especie de correa bordada con oro. Está incrustado con cinco mil cristales Swarovski, además de rubíes, esmeraldas, zafiros y aplicaciones de oro. ¿Su precio? Nada más y nada menos que 2.987 dólares (¿o serán libras?).

Y es que esta prenda sólo será vendida en Londres, Manchester y Birmingham, en las tiendas Selfridges, que la presentan como una edición limitada. Cualquiera pensaría que los tiempos actuales no están para lujos insulsos, pero el lanzamiento del bling-kini ha elevado las ventas de la tienda en un 33 por ciento.

“The Anita” no es para nada mi estilo. Ya saben que prefiero los diseños sobrios. Y, si tuviera que comprarme un bikini con cristales Swarovski (cosa que considero totalmente innecesaria, prefiero mil veces un Dior hecho de materiales convencionales y con un diseño exquisito), me quedaría con este modelo de Richmond que, por cierto, cuesta menos de 300 dólares.


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