El Rolls Royce del gran Gatsby a subasta

28 May 2009 | Archivado en Vehículos

El Rolls Royce que Robert Redford condujera en la adaptación cinematográfica de El gran Gatsby será subastado el próximo mes. El modelo data de 1928 y apareció en la pantalla grande en 1974, cuando el director Jack Clayton llevó al celuloide la novela de F. Scott Fitzgerald, publicada en 1925.

La casa Bonhams será la responsable de la subasta de este modelito, durante la Greenwich Concours d’Elegance, a celebrarse en Connecticut, Estados Unidos, el 7 de junio. Se piensa que su venta recaudará entre 150 y 200 mil dólares. Y podría pensarse que es poco, pero sucede que, aunque estamos ante un “armazón” original, el auto ha sufrido ligeras modificaciones, lo cual lo devalúa ligeramente.

Por ejemplo: el color amarillo fue aplicado al auto para que concordara con la descripción de Fitzgerald en la novela. Asimismo, sus interiores corrieron la misma suerte. Asuntos indispensables de narrativa, pues.

(Aparte. ¿Se fijaron que al filme le fallaron los tiempos? Si la novela se publicó en 1925, y por lo tanto está temporalmente situada en ese año, o tal vez antes, ¿por qué el director eligió un automóvil que vio la luz tres años después? Obvio, sólo los expertos del automovilismo clásico lo notaron, pero es un error que los cineastas cometen muy seguido. Qué les cuesta un poquito de investigación, y unos pesitos más de inversión. En fin…)


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Rolls Royce Phantom, versión Project Kahn

20 Feb 2009 | Archivado en Vehículos

La casa británica de diseño Project Kahn ha puesto sus ojos sobre el Rolls Royce Phantom White Pearl para convertirlo en un automóvil fastuoso y opulente, además de exclusivo. El objetivo de este modelo, siguiendo la escuela de Carroll Shelby de hace más de cuarenta años, es brindar una estética personalizada. El cliente puede adaptar los interiores y las luces direccionales (opacas, transparentes, etc.) a su gusto individual, por ejemplo.

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Acabado en blanco perla y llantas Silver Mist con 22 pulgadas de diámetro (¿cuánto será eso en centímetros?) entre las renovaciones más llamativas. No hay página que no mencione que es el auto ideal para llegar a la entrega del Óscar o para asistir a un casino en Montecarlo. Hasta los no aficionados a las modificiaciones hablan de sus múltiples aciertos.

Yo no conozco de automóviles, pero si me dieran a elegir, me quedaría con el Rolls Royce Phantom de serie. Les diré qué no me gusta en este modelo exclusivo y propio de multimillonarios: vidrios polarizados, rines deportivos, quemacocos (¿en un auto de lujo?). Veo una peligrosa tendencia de mezclar lo serio con lo deportivo en el diseño automotriz, de manera que la estética pierde precisión. Ese afán por darle más lujo a una marca que ya lo lleva implícito, a veces llega a resultados que no acaban de gustarme. Pero es sólo una opinión humilde.


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