El auto del fascismo a subasta

9 May 2009 | Archivado en Vehículos

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La semana entrante, en Mónaco, será subastado el automóvil de que pueden apreciar en la fotografía. Cualquiera pensaría que se trata sólo de un clásico, una antigüedad, una pieza de colección, pero es más que eso.

Se trata de un Fiat Torpedo, modelo 1939, que en otro tiempo perteneció a Benito Mussolini, Adolfo Hitler y Francisco Franco. Todavía en 1963 esta reliquia estaba en poder del gobierno italiano. ¿Cuánto creen que podría costar con dichos antecedentes?

Se estima que alcance un costo de más de 250.000 libras, lo que equivaldría a unos 283.000 euros. Pero se trata de meras especulaciones, pues no sabe cuál vaya a ser la reacción de los asistentes a la subasta. Y es que el pobre auto tiene su historia y ésta no se distingue por haber sido humanitaria.

¿Se imaginan la sensación de conducir un vehículo que perteneció a los grandes fascistas de la historia? La experiencia debe ser interesante y espeluznante al mismo tiempo. Y es que las vibras, estimados lectores de Guía Sibarita, las vibras… Si aquéllos que creen en auras, energías y esas cosas, estuvieran a bordo, seguramente percibirían la ponzoña de sus antiguos conductores.

El hombre que está de pie a mi lado sugiere que se cobre la entrada, a un perecio altísimo y, una vez inaugurada la ceremonia, se le prenda fuego al automóvil. Los fondos serían destinados a causas benéficas. Pero la reliquia se perdería. No sé, sería difícil decidir.


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Alberto de Mónaco en la Antártida

22 Ene 2009 | Archivado en Noticias, Viajes

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El príncipe Alberto II de Mónaco es todo un aventurero. En 2006 visitó el Polo Norte y participó en una interesante experiencia polar en que su trineo fue jalado por perros. Esta vez forma parte de una expedición a la Antártida que persigue fines ecológicos, donde ha disfrutado de un baño de vapor en una típica sauna rusa.

El vicepresidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma o Cámara de Diputados de Rusia, Leonid Slutski, informó que el monarca ha estado visitando varias bases polares internacionales con motivo de la investigación. Slutski también es expedicionario en este proyecto.

Antes de su regreso, programado para el día 24 de este mes, los expedicionarios se dieron el tiempo de llevar recuerdos a la base: vodka, y ramas de abedul para baños de vapor fueron sólo algunos de ellos.

Sin embargo, no todo es diversión y lujo. Uno de los objetivos de la expedición, conformada por más de 60 personas, es averiguar los efectos del cambio climático. Alberto de Mónaco viaja junto a su comitiva de seguridad, de entre seis a siete personas, además de una veintena de estudiantes y profesores.

Definitivamente, este interés por la exploración y la ciencia viene de familia. Recordemos que hace 100 años el príncipe Alberto I fue una de las primeras figuras internacionales que navegó hacia el Ártico.

Foto: El Boletín


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