
En la cocina todo debe ser funcional sin que la estética tenga que sacrificarse. Este grifo de Kohler, llamado Karbon, encontrará muchos adeptos, pues tiene estética y no podría ser más práctico.
Su principal acierto consiste en que, gracias a sus tres articulaciones, puede acomodarse en distintas posiciones, de manera que facilita el llenado de cualquier recipiente de cualquier tamaño, y también la limpieza de los distintos alimentos y utensilios en la cocina. Me pregunto si, además de sus posibilidades de acomodo, es capaz de filtrar el agua.
Cuando no está en uso, se dobla y ocupa un espacio mínimo, además de que no interfiere con ningún tipo de decoración. Esto último es importantísimo. Sobre todo si el estilo de la casa no es minimalista ni futurista, ni tiende a una estética vanguardista, sino más bien clásica o de tipo antiguo. Y es que no me animaría a tener un grifo como el Karbon en su versión extendida, pues me recuerda el instrumental de laboratorio secundariano. Sin embargo, si puedo doblarlo y dejarlo con ese aspecto tan discreto y básico mientras no lo uso, no tendría ningún problema.
El grifo está fabricado en cromo pulido y es una pieza para aquéllos que valoren mucho su instrumental de cocina, pues cuesta poco más de 900 dólares.
También te puede interesar:
Escrito por: Sibarita |
Tags: cocina, decoración, estética, grifo, inventos, Karbon, Kohler, utensilios

En la foto no puede apreciarse muy bien, y es difícil concebir las proporciones, pero lo que ahí vemos es un habitáculo con espacio para una persona. Su nombre es Ovei y fue diseñado en busca de un descanso individual, alejado del estrés y el ruido del exterior.
Esta cabina personal está equipada con un televisor de pantalla plana de alta definición, una consola de videojuegos de última generación, un reproductor de música y otros detalles similares. Cuenta con internet y señal de televisión vía satélite. Además, Ovei se opera mediante un panel digital.
Pero su principal atractivo, pienso, es la comodidad que brinda: permite al usuario quedar aislado del ruido (cuántas veces no buscamos un rato de silencio), tiene un regulador de temperatura y un purificador de aire. El sillón luce comodísimo. ¿Se imaginan las posibilidades de un habitáculo como éste?
A algunos podrá parecerles que se trata de un invento antisocial que promueve el aislamiento, pero yo estoy convencida de que el aislamiento es necesario de vez en cuando y puede propiciar incluso una convivencia armónica. Yo estaría encantada con un Ovei en casa, sobre todo cuando quiero leer o escribir en completo silencio.
Si tú, igual que yo, estás interesado en adquirir un santuario personal de 1.70 por 1.90, la suma que hay que desembolsar es 57 mil euros por lo menos. El precio dependerá de los extras que quieras agregar a tu habitáculo, pues cada uno se fabrica sobre pedido y a gusto del cliente.
Vía: Sibaritissimo
También te puede interesar:
Escrito por: Sibarita |
Tags: cápsula, comodidad, habitáculo, inventos, multimedia, Ovei