Mo.Tel. Pequeño remolque de gran lujo

11 Jun 2009 | Archivado en Vehículos, Viajes

Para los millonarios tal vez sea impensable pasar la noche en un motel: qué desagradable, un lugar impersonal y pobremente equipado, pensarán ellos. Es por eso que en el mercado de lujo existe una alternativa para solucionar este problema: la Mo.Tel Caravan, un diseño de Rob Millington, recién graduado del curso de diseño de transportes en la Coventry University.

El concepto es una reinterpretación del típico remolque. Según el creador de este habitáculo rodante, los remolques suelen ser aburridos, de manera que él quiso otorgar un atractivo adicional a las nuevas generaciones que se interesan en los viajes de carretera en caravana. Más que un remolque ordinario, se concentró en diseñar un cuarto de hotel sobre ruedas.

En el lado estético, esta casa rodante está un tanto inspirada en la estética de los cincuenta. A mí me recuerda los merenderos estadounidenses de esa época, las rockolas, las motocicletas y hasta algunos electrodomésticos. Tal vez un tono pastel (pistache, amarillo, rosa) hubiera coronado el objetivo.

Aunque el aspecto está inspirado en el pasado, los muebles del interior son contemporáneos y el habitáculo está equipado con las tecnologías más recientes. De este modo, funciona con un sistema de habitaciones convertibles, controlado electrónicamente.


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Éste no es cualquier remolque

24 May 2009 | Archivado en Vehículos, Viajes

A mí los viajes en remolque siempre me han parecido muy divertidos, muy aventureros, pero la verdad es que no son la cosa más cómoda del mundo. Sin embargo, te otorgan otras satisfacciones a cambio: recorrer cientos de carreteras, visitar ciudades distintas pudiendo tomar un break para el descanso. La experiencia es muy interesante.

Siempre he pensado que los trailers podrían ser más cómodos de lo que son. Y es que no conocía éste, del que vengo a hablarles. Se llama Mehrzeller’s Inhalt y es justamente lo ideal para cumplir los caprichos de los aventureros de lujo.

Su diseño exterior es un tanto extraño: me recuerda un poco las películas futuristas de décadas pasadas (ah, esa forma en que el futuro lucía en el pasado), pero creo que todo se compensa si echamos un vistazo al interior. Una chulada.

No solamente se ve comodísimo, sino que tiene un interiorismo cuidado, y sobre todo, cuenta con todas las comodidades (incluso con una pantalla plana y otros aditamentos electrónicos). Y es que este juguetito no es producto de la casualidad, sino que fue creado por computadora, después de registrar los intereses y necesidades del comprador.

¿Quién no quiere viajar en esa nave? Yo sí quiero, aunque tal vez se trate de un deseo inalcanzable.


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