Estos trajes de baño no son para nadar

5 Jun 2009 | Archivado en General

Si se asoman por la página de Rosa Chá, encontrarán un conjunto deslumbrante de trajes de baño. Las colecciones de temporadas anteriores son muy interesantes, pero es la nueva línea lo que sorprende. Basta con que pongan atención a los detalles del bikini que encabeza este post.

Qué ganas de tener uno de éstos (que naranja tan acertado) para mis próximas vacaciones a la playa. Pero resulta que, si mi capricho se cumpliera, el bikini-tesoro (que podría costar entre 1,200 y 3,200 dólares, dependiendo de materiales e incrustaciones) no es apto para nadar. Así es señoras y señores: los trajes de baño de Rosa Chá son exclusivamente para tomar el sol.

Segun Christina Delice, gerente de la tienda de la marca en Nueva York, este año han vendido piezas muy costosas, confeccionadas en piel y adornadas con cristales Swarovski. Sin embargo, cuentan también con un bikini que cuesta “sólo” 180 dólares (qué ganga). Por el precio y la limitación de no poder nadar con ellos, pensaríamos que no hay demanda para estos trajes de baño, pero ya ven que no nos equivocamos.

Claro que estamos ante piezas de edición limitada (con esos precios, no podría ser de otro modo), pensadas para personas que valoran la moda y, sobre todo, pueden pagarla. No saben cómo me gustaría estar en una situación similar.


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30 Abr 2009 | Archivado en General

Este traje de baño sí que es caro. Y muy colorido, y muy brillante. Muy… barroco para mi gusto. O será más bien que me recuerda ciertos remedos de los vitrales más célebres del arte sacro. La cosa es que, por sus destellos coloridos, es conocido en el limitado mercado que lo maneja como bling-kini, en alusión a su empeño en seguir brillando, aún cuando Karl Lagerfeld lleva años declarando la muerte del bling-bling.

El verdadero nombre del bling-kini es “The Anita” y se trata de una pieza creada por Pistol Panties. Se compone de dos piezas que van unidas por una especie de correa bordada con oro. Está incrustado con cinco mil cristales Swarovski, además de rubíes, esmeraldas, zafiros y aplicaciones de oro. ¿Su precio? Nada más y nada menos que 2.987 dólares (¿o serán libras?).

Y es que esta prenda sólo será vendida en Londres, Manchester y Birmingham, en las tiendas Selfridges, que la presentan como una edición limitada. Cualquiera pensaría que los tiempos actuales no están para lujos insulsos, pero el lanzamiento del bling-kini ha elevado las ventas de la tienda en un 33 por ciento.

“The Anita” no es para nada mi estilo. Ya saben que prefiero los diseños sobrios. Y, si tuviera que comprarme un bikini con cristales Swarovski (cosa que considero totalmente innecesaria, prefiero mil veces un Dior hecho de materiales convencionales y con un diseño exquisito), me quedaría con este modelo de Richmond que, por cierto, cuesta menos de 300 dólares.


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